
No es fácil estrenar con éxito. ¿Qué ocurre con la ficción?
La situación está muy reñida, hay mucha oferta. Y las audiencias del tiempo de 'Periodistas' ya son imposibles. Las cadenas tienen que entenderlo así, y lo único que hay que intentar es que si tienes un producto de calidad, como creo que es 'RIS', un caballo ganador, dejarle que corra y que coja su sitio. Hay que tener en cuenta que el pasado domingo había un partido de fútbol importante. Además, el espectador necesita un tiempo porque las noches de los domingos estaban dedicadas a la comedias en Telecinco. Y ahora hemos pasado a los cadáveres.
¿Ha cambiado mucho la televisión desde aquellos tiempos de 'Periodistas'?
Ha evolucionado muchísimo. Se ha abierto el espectro, pero la televisión está enferma en cuanto a calidad. La mayor parte de la parrilla está cubierta por programas del corazón, que cumplen esa función de opio del pueblo. No aportan nada al ser humano, lo embrutecen. Me gustaría que tuviésemos una televisión más cercana a la francesa, pero aún nos falta tiempo.
Con 'RIS' el espectador hará comparaciones con 'CSI'.
Ahí tenemos un escollo, pero una temporada de nuestra serie es lo que cuesta un capítulo de 'CSI'. Muchas veces en estas series norteamericanas se hacen spots encadenados y los guiones presentan situaciones increíbles. Nosotros somos más fieles a la realidad; tenemos como asesor a un inspector de la policía científica española que no nos pasa una. Y nosotros también incidimos más en las relaciones personales, que en CSI están dadas a cuentagotas. En 'RIS' los personajes sienten y padecen.
Vuelve a encarnar un hombre de carácter, de acción, un duro. Son papeles que toca en el cine desde hace tiempo.
Y no están funcionando mal estos tipos porque fue muy bien 'La caja 507' y 'Lobo'. La mayoría son polis, y en el caso de RIS es un hombre de disciplina casi militar. Pero aquí el personaje tiene que evolucionar, tiene guardados muchos secretos que irán saliendo para que se entienda por qué es como es.
¿Estos papeles han llegado por azar o es que tiene inclinación hacia ellos?
Han sido una serie de casualidades pero que han propiciado que los trabaje mucho hasta llegar a sentirme muy a gusto en ellos. Creo que se me dan bien.
Dicen algunos directores que usted es un actor muy disciplinado y muy trabajador...
Sí, pero no es un mérito, me apasiona, es un placer trabajar con esta disciplina. Yo quiero jugar en primera división, que es muy difícil, por eso tienes que trabajar duro. Y mientras el cine pone la luz al personaje, en la televisión es el personaje el que tiene que buscarse la luz. Me gusta involucrarme mucho.
A partir de una edad madura le han dado papeles más interesantes, cosa que no suele ocurrir con las mujeres actrices...
Es cierto que el cine y la televisión tratan mejor al hombre que a la mujer. Yo empecé a despuntar a partir de los 40 años y hay muchas actrices que a partir de los 40 o 45 años sus papeles se distancian.
En su caso también ha tenido que superar al galán, demostrar que es buen actor más allá de un físico potente.
Pues sí, pero también es cierto que mi físico es lo que me abrió las puertas al principio, así que no reniego. De bien nacido es ser agradecido. Además, fue un sambenito, una losa que tuve que arrastrar durante mucho tiempo, hacía difícil la credibilidad de mis propios personajes. Pero una vez que logré mantenerme y que no me echasen, que logré esa aceptación como actor, sí es cierto es que al espectador le gusta ver a alguien de agradable aspecto, aunque nunca me he creído guapo.
Incorpora algunos personajes arriesgados, como el de un profesor perseguido por ETA...
Es una película muy delicada, con un tema muy nuestro, que pone de manifiesto el sentir de muchos ciudadanos vascos que viven bajo el miedo. La película habla de eso, del miedo a expresarse, a ser libre y decir lo que opinas. Ya no es el miedo a quien lleva la pistola sino a tus propios amigos y vecinos, con los que has compartido chatos y que en un momento dado te pueden traicionar. Es una cuestión muy peliaguda.
Un película valiente...
Si alguien me llama valiente por hacer este personaje es que ya no entiendo nada. Soy actor, y como ciudadano tampoco es una valentía por ponerme delante de una manifestación en contra de la gente que mata. Seríamos sabandijas si nos escondiésemos.
LAGUIA TV.
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