
Se ha convertido en la primera mujer de España que triunfa en el late night.
Si, es curioso, pero tal vez se espera que los hombres sean más gamberros, de ahí que hayan sido ellos quienes ocupen esos horarios.
¿Y a qué se debe eso?
Bueno, es la pregunta del millón. Vivimos en un país en el que todavía sorprende que una mujer sea gamberra o desvergonzada. Pero no creo que me hayan ofrecido el programa sólo por ser mujer, sino porque mi sentido del humor encaja con la idea de crítica mordaz que se buscaba.
Usted aporta una visión de mujer, pero no usa la imagen más femenina, con el estilismo, el modelazo, etc...
Nunca me he emperifollado ni he sentido la necesidad de demostrar que soy mujer por medio de tacones o peinados. Pero tampoco en mi vida privada. No sé si es un cambio generacional, y eso que en televisión es difícil abstraerse del tema del estilismo.
¿Le cuesta vestirse de Eva Hache todas las noches?
No, es fácil. Yo me lo tomo como una obra de teatro. Ni me cuesta ponerme, ni me cuesta desenchufarme cuando llega el viernes.
Usted debutó en el teatro a la edad de 14 años...
Sí, en el colegio, gracias a unos profes muy enrollados que nos daban clases extraescolares. Eran dos obras de Ángel García Pintado, que nunca he vuelto a saber nada de él. Eran muy tétricas, con algo de teatro del absurdo y guiños gore.
¿Cómo era entonces Eva Hernández, esa chica de Segovia?
Yo siempre he sido muy recatada, nada gamberra. Tengo una timidez muy desarrollada. He sido ingeniosa, divertida, pero era también muy pudorosa.
Tímida pero trabaja para el público.
Porque llegó un día en que me dije: 'Se acabó la vergüenza'. En Madrid, donde tanta gente se presenta a los castings y nadie recuerda tu nombre, o pierdes la vergüenza y llamas la atención o es imposible. No es que sea traumático, pero los que somos de Castilla la Vieja venimos con la idea de la discreción muy enraizada.
De todo ello, ¿qué le gustaba más, escribir o actuar?
En principio, lo que hice fue apostar por vivir de esto. Había hecho otros trabajos, pero no me gustaron. Entonces probé con los monólogos. Como escribir se me daba bien pensé en matar dos pájaros de un tiro: cogí todo lo que tenía escrito, lo actualicé para representarlo y saqué un dinerito. Lo de ser actriz me permitía hacer cine, televisión, teatro... Conclusión: cuando perdí la vergüenza asumí que ya no iba a morir de hambre.
¿Qué sucede cuando alguien como cómico favorece la respuesta del público?
Ayuda. Y es algo mágico. Cuando subes a un escenario, sólo dices 'buenas noches' y el público se echa a reír es como si todo el Calderón te abrazara. Es muy gratificante. Hay gente que me ve en la calle, se ríe sin más y piensas: 'Mira qué bien, con lo que se gastan algunos en risoterapia y a mí qué me cuesta ayudar'. Lo malo es que muchas veces hablo en serio y los demás se lo toman a broma. Es algo que va con el puesto.
El personaje Eva Hache es, supongo, una creación que tiene mucho de usted misma.
Sí. Hay algo de improvisación, de casualidad y de autobiográfico. Cuando empecé a escribir, los monólogos se basaban en experiencias propias. Luego los exageraba para que me quedaran cuadrados
¿Cómo definiría su humor?
Es un tanto intelectual, porque eso del humor inteligente no me gusta como definición. Yo soy así, disfruto con la observación de los pequeños detalles, disfruto con los juegos de palabras... claro, como soy filóloga...
¿Pero el humor del monólogo no es un poco light?
Es un humor blanco, pero sólo en televisión. Y los temas están, a veces, agotados, como los monólogos sobre parejas. En los espectáculos en directo, en garitos nocturnos, son más fuertes. Yo he actuado en bares macarras en los que puedes ser más cañero
¿Qué cree que hay que tener para ser un buen humorista?
Hay que tener, sobre todo, corazón para hacer humor, aunque luego se sea un salvaje.
¿Qué hay de promoción, de provocación y de compromiso en la decisión de participar en las elecciones?
El partido Noche Hache tiene el mismo compromiso con la sociedad que el programa Noche Hache. La promoción y la publicidad no las practico
¿Pero se va a implicar de verdad en la campaña?
Claro, pero tengo siete tentáculos maravillosos que van en las listas y están dispuestos a ese trabajo duro al que yo, como candidata y artista, no me puedo entregar al cien por cien.
¿Puede hacerme alguna promesa electoral?
Si gano, no se celebrarán más elecciones los domingos, que están hechos para descansar. Y no dejaremos que los bancos tengan tantos beneficios.
¿Cuál será la ideología de este partido? ¿El humor?
Es el partido de las verdades, porque hay pocas en política y son muy importantes. En el programa no hemos mentido nunca. Con humor se pueden encarar asuntos muy serios. El bufón da miedo al poder porque dice cosas de verdad.
LAGUIATV.
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