viernes, 7 de noviembre de 2008

EL ARTICULO DEL DIA:OBAMAMANIA.




Es muy bonito lo que está sucediendo. La obamamanía se extiende. La excitación de los progres es tremenda. Y también a muchos sectores menos progres les ha sobrevenido una especie de gustirrinín muy hermoso. Hoy, de golpe y porrazo, llamarle "negro" a alguien ya no es una inconveniencia --los espíritus más finos y cursis los llamaban "de color", que les parecía más suavito--, ni tampoco una descalificación, sino una virtud, un reconocimiento. En la tele los espasmos de satisfacción son continuos. Se llega a extremos incluso surrealistas. La señora Cristina Villanueva, por ejemplo, una de las presentadoras de las noticias de La Sexta, el otro día no se pudo contener y mirando un vídeo de Obama exclamó maravillada: "¡Por fin un esclavo ha llegado a presidente de Estados Unidos!" ¡Ah!, sosiéguese esta admirable periodista. Ni Obama ni nadie de su familia ha sufrido nunca esclavitud. A lo mejor a partir de ahora, quizá sí que comience a ser un esclavo, pero ese es otro tema, otro concepto del esclavismo, que dejo a los analistas de la alta política. Aquí el golpe que nos ha divertido ha sido el de Wyoming (El intermedio, La Sexta), que al enterarse del resultado de las elecciones nos miró muy preocupado y dijo: "Lo siento, mi único presidente es éste", y nos mostraba la foto de Emilio Aragón, presidente de La Sexta, convenientemente retocado y coloreado, es decir, con la cara pintada de negro. Todavía le quedó fuelle humorístico para rematar diciendo: "¡Emilio, si hubieras sido negro habrías llegado más lejos! A presidente de Tele 5 por lo menos".

SANS, CUNÍ Y BASSAS. -- Seamos justos: de todas las estrellas informativas que han viajado a Washington la única que se ha ganado el sueldo ha sido Raquel Sans (TV-3). Con unos medios mucho más modestos que el resto de sus poderosos compañeros de TVE-1, A-3 y T-5, ha realizado una agotadora y servicial labor. Lo de Cuní también ha sido glorioso. La mañana de la victoria conectó con Bassas que estaba en San Francisco. Intentaba decir alguna cosa, pero era tanta la excitación de Cuní que casi ni una sílaba pudo meter. Al final acabó levantando una pancarta que ponía: LATINO FOR OBAMA. O sea, ya que no hablo, al menos que quede el letrero.


FERRAN MONEGAL/EL PERIODICO.

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