viernes, 29 de octubre de 2010

Lolita reconoce el problema que tuvo con las drogras,''me falto probar el LSD y la heroina''.


Lolita en El Programa de Ana Rosa.


Lolita ha decidido contarlo todo. Tras una carrera musical irregular y unos prometedores pero breves escarceos con la actuación, la hija de Lola Flores ha publicado un autobiográfico en el que desvela su adicción a las drogas, el dolor por la muerte de su madre y su hermano y su relación con Paquirri, mientras seguía casado con Isabel Pantoja. El pasado jueves 28, en El Programa de Ana Rosa se desvelaron algunos de los secretos de la biografía..

"Mucha gente ha hablado sobre mi vida privada. Con este libro, ahora pueden hacerlo con consentimiento de causa"

Declara Lolita en su libro Flores y alguna espina.

Un amigo de la artista, Javier Menéndez ha escrito el libro tras largas entrevistas con Lolita, en las que se tocan temas como la muerte, con quince días de direncia, de su madre y de su hermano, Antonio Flores, en mayo de 1995.

"Durante dos años estuve muy loca; loca en el sentido de que no dormía y comía muy poco. Bebía muchísimo... menos heroína y LSD, me metí de todo. Me ponía a llorar con la botella de wisky. Sola. A llorar y a beber."

"Creo que es la primera vez que lo cuento. Mi familia empezó a darse cuenta de que estaba trastornada. Me salvaron mis dos hijos, si ellos no llegan a estar ahí, no sé qué hubiera pasado. Dios me los mandó para que me sujetera en ellos y para que me diera cuenta de que me necesitaban, de que mi hermana Rosario también lo estaba pasando muy mal y de que, aunque mi madre y Antonio se habían ido, mi padre seguía estando vivo."

En la autobiografía , Lolita también desvela detalles de su relación con el famoso torero Paquirri, mientras seguía casado con la cantante Isabel Pantoja:

"Yo no sé si lo que voy a contar lo sabe Isabel, si no se va a enterar por este libro. Paco me dejó en la puerta de mi casa y me dijo: "Bueno, pues nada, que te cuides mucho", y yo le dije: "Espero que seas muy feliz con Isabel. Y cuando abrí la puerta del coche, él me cogió del brazo y me dijo: "Vente con migo a Logroño". En ese momento, le miré fijamente, le dije que no y me bajé del coche"

Periodistadigital.com