martes, 19 de octubre de 2010

Noche sensacionalista y vomitiva de los buitres de La Noria;entrevistan con cheque de por medio a una ''tiparraca'' que no auxilio a Antonio Puerta,la hermana del fallecido llama y deja a Jordi ''a la altura del betun'' y su abogado desvela que el programa amarillista le pudo hacer un adelanto para comprar droga.

La Noria durante la entrevista a Graciela Galo.

Noche dura como pocas en La Noria y no por falta de audiencia, que fue altísima, sino por el zarandeo que -en vivo y en directo- sufrieron tanto el programa estrella de los sábados en Telecinco, como los periodistas. Tremendo palo el que administró a la profesión Isabel Puerta, hermana del fallecido agresor del profesor Neira. Casi sin excepciones.
Antes del debate sobre los abucheos al presidente Zapatero, mientras todavía jugaban su partido de Liga el Málaga y el Real Madrid, en esa zona horaria que los profesionales de la televisión denominan de 'peluquería', La Noria se centró en una especie de sórdido docudrama sobre los momentos finales de Antonio Puerta.
Estaban en la mesa tertulianos de postín, pero el plato fuerte, la sal gorda, fue aportada por una supuesta amiga del fallecido -- Graciela Galo: "La ilusión de Antonio Puerta era venir a 'La Noria' y pedir disculpas", quien no había visto al ahora fallecido en tres años, pero que hizo caja afirmando haber vivido en persona sus últimos momentos.
VER VIDEOS DEL PROGRAMA
EL CUENTO DE GRACIELA
Según Graciela, Antonio llamó a su puerta después de que Violeta Santander, su pareja, lo echara de su casa por no querer volver al centro de rehabilitación que había dejado semanas antes.
La amiga de Puerta dijo lo recibió con "alegría, porque llevaba tres años sin verlo" y que le ofreció su casa hasta que encontrara otro sitio donde vivir.
Una vez allí instalado, Antonio entraba y salía sin dar ningún tipo de explicaciones, por lo que Graciela -siempre según su versión- nunca estuvo pendiente de él.

Las continuas y largas visitas al baño hicieron que la amiga de Puerta no se percatara de la gravedad de la situación la noche en que Antonio falleció.
"No hice nada porque pensé que estaba dormido", comentó Graciela, que añadió que no sospechó nada porque lo había visto "muy bien". "Le hice una pregunta, le dije que cómo iba con el tema del brazo y me dijo que de eso ya nada, que cero".

Graciela continuó explicando que no dio importancia a la caída que Antonio sufrió dentro del baño sobre las ocho de la tarde y que hasta dos horas después no se preocupó.
"Sobre las diez llamé a una amiga y le dije que viniera porque estaba preocupada. Entró en el baño y al tocar a Antonio me dijo que estaba muy frío".
En ese momento fue cuando la amiga del fallecido Puerta llamó a los servicios médicos, que cuando llegaron sólo pudieron certificar la muerte de Antonio.

A los colaboradores de 'La Noria' no les convenció el testimonio de Graciela. Había muchas preguntas en el aire a las que no había dado respuesta y lo primero que le recriminaron fue que lo viera tirado en el baño con una jeringuilla y con una bolsa que contenía droga y no hubiera hecho nada por él.
"Si a las ocho se cae y a las diez y media llamáis a la policía, ¿qué haces dos horas tú con Antonio en el baño?"; preguntó Mila Ximénez. La respuesta de Graciela fue que "estaba en el sofá, creí que no pasaba nada".
ESTALLA LA PARRILLA
El plan era casi perfecto. Se buscaba competir con el Real Madrid de La Sexta con un programa de campanillas , que tenía como eje las revelaciones de la amiga de Antonio Puerta y el enigma de si Mercedes Milá abandonaría Gran Hermano por haberse violado sus normas.
El diario de Pedrojota, que juega a fondo al morbo pero que critica a cualquiera que use sus mismas tácticas, había filtrado que La Noria intentó conectar a Violeta Santander para tumbar los índices de audiencia.
Es más que probable y el propio Jordi González reconoció en directo, que esa noche, de no haber ocurrido lo que pasó, podría haber estado en el plató el propio Puerta.
Estaba en plena ebullición el debate sobre la responsabilidad de los medios de comunicación en el drama de Puerta, cuando sonó el teléfono y Jordi dio paso a Isabel, la hermana de Antonio.
Isabel fue clara y contundente:
"Quería comentar que mi hermano era un enfermo. Cualquier drogadicto puede morir por culpa de la droga. Pero todavía no sabemos el resultado de la autopsia y mi hermano también pudo morir porque era diabético y pudo tener un bajón de glucosa. Antonio tenía el vaso lleno y los medios, y su estancia en la cárcel, lo colmaron. Lamento que los medios hayan comercializado con él antes y también ahora. En mi familia hemos sufrido en silencio por Neira y yo pido a Dios que se ponga bien. Pero el salió agrediendo a una persona que supuestamente agredía a otra. Violeta nunca consideró lo de Antonio una agresión. Violeta quería a Antonio y Antonio a Violeta y ellos tenían una relación que a mi no me gustaba pero era así".
"Sólo os pido respeto porque mi hermano ha fallecido y estáis comerciando con el dolor de una familia. Nunca hemos vendido nada. Mi madre salió en televisión para defender a mi hermano pero no cobró nada. Respetad a unos padres y unos hermanos, a una familia como hay muchas anónimas en España. Ya os lo pedí el día que salí del Instituto Anatómico Forense".
"Con programas así estamos creando una sociedad que no se a dónde vamos a llegar. Yo tengo unos hijos y me da mucha pena que nos lucremos y que estemos chupando de estas cosas..."
"Te parecerá al menos normal", interrumpió con mesura y muy educadamente Jordi González, "que hablemos de la muerte de tu hermano esta noche".
La respuesta de Isabel fue casi ácida:
"No me parece normal. Me parece normal que se anuncie la muerte de mi hermano en las noticias pero...", interrumpió a su vez Isabel al conductor del programa:
"Habéis dado voz a Graciela, a la persona que no socorrió a mi hermano cuando moría. Lamento muchísimo que hayáis entrevistado a una persona que ha permitido que filmaran a mi hermano en sus últimos momentos. Una persona sin escrúpulos".
"Vosotros habéis propiciado todo este circo mediático. Vosotros, los medios, y la clase política que ha convertido a mi hermano enfermo en el ´maltratador de España´ cuando hay maltratadores que sí matan a su parejas".
Jordi González, mientras los tertulianos guardaban silencio, defendió su programa:
"Isabel, yo creo que es normal que este programa trate este tema".
Ella replicó con una negativa y el periodista siguió:
"No es así... Isabel, te estás cargando un programa con el que estaba negociando tu hermano para venir..."
Fue en ese momento, cuando Isabel Puerta se mostró más dura:
"Si, poque era un enfermo y necesitaba tener dinero para la droga".
"¿Por qué no hacéis un programa de análisis de la sociedad que estáis creando con este tipo de programas? Yo no quería entrar en el programa y formar parte de este morbo. Agradezco a los periodistas que no nos han acosado mientras la familia se despedía de Antonio. Hemos podido despedir a mi hermano con tranquilidad pero lo inevitable es esto. Que deís cosas como lo de Graciela,... es vuestra profesión pero yo que vosotros me pensaría muy mucho hacer un programa de ayuda a drogadictos, un programa que fuera útil".
Jordi, visiblemente afectado pero manteniendo la compostura, siguió argumentando:
"Invitamos a Violeta, vino...".
E Isabel remachó:
"Sí, Violeta fue al programa a defenderse de los ataques mediáticos".
A lo que argumentó Jordi:
"Tu hermano estaba por venir. Neira y su mujer no quisieron venir...".
Le interrumpió Isabel Puerta:
"Ellos [los Neira] han estado en otros programas. No han querido ir a tu cadena pero han comerciado igual en otros medios con la desgracia de dos familias".
Jordi concluyó preguntando si quería decir algo más e intentó recomponer el programa, que durante varios estuvo al borde del abismo.
En el resto de la madrugada, tras el terremoto vivido en directo, quedó en el aire un ambiente enrarecido que la Milá tardó en enderezar y que sólo se desvaneció cuando entraron Isabel Durán, Melchor Miralles, Alfonso Rojo, María Antonia Iglesias, Enric Sopena y Antonio Miguel Carmona a debatir sobre el abucheo a Zapatero durante el desfile del 12 de octubre.

Periodistadigital.com