martes, 5 de octubre de 2010

Andreu Buenafuente recupera su moto robada con la ayuda de Twitter.

El <em>robobo</em> de la <em>momoto</em> de Buenafuente


Esta semana he sido testigo de cómo se terminaba la era de rezar un padrenuestro a San Antonio cuando algo desaparece. “Me han robado la moto. Una Yamaha Tmax. Matrícula 5021 GLY. En Barcelona”, twiteó el mismísimo Andreu Buenafuente desde su perfil a principios de semana. A partir de ese momento, miles de tweets empezaron a aparecer en el tablón del popular presentador, mostrándole su apoyo o simplemente ofreciendo pistas sobre dónde podía estar la moto.
Incluso dedicaron unos minutos en el programa de ese día para contar lo indecible a todos los televidentes: “Quiero contaros una cosa”, se atrevió a farfullar entre sollozos Buenafuente. “Me han robado la moto”. Berto Romero, cual Sherlock Holmes español, empezó con las pesquisas hasta descubrir el posible móvil del hurto: las llaves se quedaron puestas en el contacto.
Tras esas palabras, algo cambió en el tono del presentador. De hecho, parecía que los manifestantes del 29S también salieron a la calle y dejaron de trabajar un día para poder protestar por el robo que había cambiado la existencia de Buenafuente.
Todo parecía perdido. “Sin noticias de la moto...”, escribía en su Twitter un abatido Buenafuente al día siguiente de la desaparición de la scooter. También El periódico de Catalunya recogió en un artículo el robo: "La web municipal busca la moto robada de Buenafuente", rezaba el titular.
Pero los días fueron pasando y el apreciado medio de transporte de Buenafuente no aparecía. “La moto ya es pasado”, se quejaba en su Twitter mientras barajaba la posibilidad de ir al trabajo en patinete.
Hasta que llegó el feliz día. Ramón Vilalta, un anónimo que había estado al tanto de las novedades del robo, se la encontró aparcada en Rubí. “Atención Twitter. Moto encontrada”, escribió Buenafuente orgulloso. “Parece que Buenafuente ha recuperado su moto”, también compartió Berto con sus seguidores.
Twitter había hecho lo imposible. Ese mismo día, en su programa nocturno, Buenafuente, entre emocionado y triunfante, apareció en el plató montando en su moto mientras el público derrochaba aplausos ante tal hallazgo. Por fín, pudo volver a su casa. “Gracias”, dedicó a su audiencia. “Hemos recuperado la moto”.

Vanitatis.com