jueves, 14 de octubre de 2010

Amador Mohedano desentierra a Rocío Jurado con un cheque de por medio con la ayuda de Jordi González.

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La médium Anne Germain ha transmitido a Amador Mohedano, hermano de Rocío Jurado, un mensaje de la cantante y de sus padres, también fallecidos. En esta ocasión, ha bastado una sola palabra para que el invitado haya dado crédito a lo que le decía la médium. Se ha tratado de "tata". La forma con la que se denomina cariñosamente en Andalucía a una hermana. Amador se lo seguía diciendo a Rocío a pesar de que fuesen adultos. Cuando el hermano de Rocío ha escuchado esta palabra ha roto a llorar. Y así, visiblemente emocionado, ha escuchado cómo Rocío le decía que ya no sufre, que no hay dolor y le ha invitado a recuperar la fe perdida tras su fallecimieto.
Con la imagen de Rocío Jurado en al solapa, Amador Mohedano ha acudido a escuchar las palabras de la médium Anne Germain con la intención de encontrar fuerza para vivir. Según ha contado, perdió la fe tras la muerte de Rocío Jurado y venía con la intención de recuperarla: "He venido porque espero que me den un mensaje de ánimo para seguir para delante".
Cuando la médium ha iniciado sus contactos con el más allá, le ha dicho que se ha encontrado, no sólo con Rocío, sino también con sus padres. Su padre, fallecido a los 35 años y su madre, que lo hizo a los 52. Su madre, según Germain, mostraba una sonrisa muy hermosa.
"Aunque tú no crees es en los espíritus, tú sí sabías lo que significaba para ella creer en su  dios", le ha expresado la médium. Que también ha averiguado la crisis de fe de Amador: "De hecho, tus creencias son diferentes, menos intensas que las de ella. Tus creencias se debilitaron viendo cómo ella partía. Está dando un nombre como pequeño, un diminutivo, es como un apodo, un nombre muy privado y especial".
La palabra clave
En el momento de escuchar esa palabra, "tata", Amador se ha derrumbado y ha explicado que ese es el término con el que se refería a ella con cariño. Y lo hizo durante toda su vida.
A partir de este punto, el testimonio de la médium ha cobrado gravedad. Se refería a la lucha que mantuvo Rocío por sobrevivir al cáncer. La médium le ha dicho: "No pude seguir luchando, pero no me fui sin luchar hasta el final". El caso es que Amador quería estar de seguro de que ella ya no sentía dolor. Y la Germain ha replicado: "Ya no hay dolor".
"Sabe también lo muy enfadado que tú estuviste porque ella se fue de aquí. Dice que te oyó gritar mirando al cielo. Quiero que sepas Amador que soy muy feliz donde me encuentro ahora", ha añadido la médium ante la emoción de Amador.
"Tuvo una vida muy especial en la Tierra, pero ella pensaba que le quedaba más tiempo. Pero los ángeles tenían otros planes, otra opinión. Dice que habéis llorado juntos antes, que vuestros corazones eran como gemelos. Quiero que seas muy feliz sabiendo dónde estoy, quiero que sonrías otra vez. La sonrisa no ha llegado a tu mirada desde hace tiempo. Me encantaba tu mirada, me encantaban tus ojos. Porque nunca podías mentirme. Sólo tenía que mirarte a los ojos y tú sabías que yo iba a saber si mentías o no. Gracias por hacer que mi memoria siga viva".
Por último, la médium se ha despedido con este mensaje: "Quieren transmitirte todo tu amor porque, de verdad, te quieren al cien por cien".
El balance de Amador
Después de escuchar esto, el hermano de Rocío Jurado estaba visiblemente emocionado: "Me he quedado nuevo, me he desahogado por dentro, más que por fuera. Eran, sin duda mi madre, mi padre y mi hermana. Con respecto a Rocío, éramos corazones gemelos, Virgo los dos, no sé si eso influirá, y nos parecíamos mucho en todo. Yo la veía a ella un gesto y ya sabía cómo estaba y por dónde iba. Con dos miradas que le hacía, me decía: me quieres decir algo".
Y especialmente enternecedor ha sido la posibilidad de comunicarse con sus padres, ha dicho: "Mi padre murió con 35 años y mi madre con 52. Mi madre estaba todo el día cantando. Mi padre era un hombre muy feliz, no me dio tiempo a disfrutarlo, pero todos cuentan que era muy divertido, muy feliz y que le gustaba mucho cantar".
Pero lo más importante, que la conversación le ha devuelto la fe: "Al final de sus días yo grité al cielo muchas veces. Del mundo entero le mandaban estampitas y santos, en Houston ya teníamos un altar. Decía que quería hacer una gira para visitar todas las iglesias de todos los santos. A mí mi fe no me daba para tanto y estaba muy rebelado. Y he tardado... Me ha emocionado cómo ha empezado a llorar y me ha causado mucha impresión".

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